Patrimonio Industrial nacional e internacional

PATRIMONIO INDUSTRIAL - INDUSTRIAL HERITAGE - PATRIMOINE INDUSTRIEL

domingo, 26 de junio de 2011

Noticias e información sobre azudes.

20/06/2011

Comunidad Valenciana

La amenaza sobre los azudes centenarios se extiende a cinco ríos.
La Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, un ambicioso proyecto que busca recuperar la morfología natural de las cuencas españolas, supondrá la desaparición de numerosas piezas del patrimonio hidráulico de la Comunitat situadas en cinco ríos valencianos. En algunos casos se trata de obras centenarias, como el Azud de la Font del Sapo, en el Vinalopó, que está datado en el siglo XVIII, y en otros, de vestigios de centrales eléctricas primitivas. Esto ha provocado rechazo de ayuntamientos, plataformas ciudadanas y asociaciones, que en los últimos días han llegado a remitir cartas a la ministra Rosa Aguilar para evitar la demolición de las estructuras.
Azud Font del Sapo, imagen de la noticia

Es algo parecido a lo sucedido con el azud de la Marquesa, donde ya ha empezado el derribo para su posterior reconstrucción, si bien la actuación no está dentro de la Estrategia aunque persigue el mismo fin.

El plan, impulsado por el Ministerio de Medio Ambiente, se divide en actuaciones en tramos degradados que ejecutan las Confederación Hidrográficas. En el caso valenciano, supondrá la demolición de presas en el Vinalopó (cinco), Serpis (tres) y Mijares (cuatro). Además, se trabaja en el proyecto del Júcar (se prevé eliminar 2) y en el del Turia (1). También se actuará en los ríos Cabriel, Magro y Verde, aunque no habrán demoliciones.

Según fuentes de la Confederación del Júcar (CHJ), en el caso de los dos principales ríos de la Comunitat los proyectos todavía no se han terminado, si bien es cierto que existe un esbozo donde se esgrimen las líneas maestras de la actuación, empleado para darla a conocer durante las jornadas de participación publica del proyecto.

La Estrategia tiene ya varios años y responde a la necesidad de conseguir la mejor calidad ecológica de los ríos en 2015, una exigencia de la Directiva Marco del Agua. A grandes rasgos, se persigue devolver los tramos a su estado natural. Se prevé eliminar flora invasora, ampliar los cauces sobre terrenos agrícolas próximos, retirar residuos, rehabilitar riberas y garantizar la continuidad transversal, esto es, evitar el efecto barrera de azudes y compuertas, al considerar que suponen un salto infranqueable para los peces. Se proponen derribos si están en desuso o adecuaciones para posibilitar el paso de la fauna.

El día 13, María Rosa Suárez-Inclán, presidenta del Comité Nacional del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), remitió una carta a la ministra de Medio Ambiente trasladando su preocupación por los proyectos de la Estrategia.

«El Plan contribuirá sin duda al saneamiento de nuestros ríos, pero también está provocando una alarmante e innecesaria destrucción de elementos positivos, no contaminantes ni consumidores de caudal, sino beneficiosos desde un punto de vista ecológico por la producción de oxígeno generada por su fuerza motriz y su función de reserva estival para la preservación de especies fluviales», reza la misiva en relación a los azudes y molinos asociados, «elementos estos que constituyen, además, una riqueza patrimonial de gran importancia en sentido histórico, cultural y paisajístico».

En la actualidad, ICOMOS es una oenegé que asesora a la Unesco en materia de patrimonio cultural, y este año dedicó el Día Internacional de los Monumentos y los Sitios, precisamente, a los elementos históricos relacionados con el agua.

Algo parecido sucedió a finales de 2010. En este caso, la carta fue remitida por el presidente de la Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos, Antxon Aguirre. «Las acciones que más nos inquietan son la eliminación de los azudes, elementos indispensables en los molinos, batanes, ferrerías, serrerías y otros ingenios que utilizan el agua retenida en los azudes». Además, argumenta que «no consumen el agua con la cual trabajan ni la contaminan».

También ha existido rechazo municipal. En el caso del Serpis, durante la fase de participación pública se consiguió preservar dos de las cinco estructuras a demoler (la del Infern y la de Morú), vinculadas con la producción eléctrica. Sin embargo, el Ayuntamiento opta por mantener todas las presas.


2.000 firmas para preservar las estructuras del Vinalopó

El proyecto que afecta al Alto Vinalopó ha sido el que ha recibido una mayor contestación social y municipal por el valor etnológico de las estructuras. De hecho, tras conocerse la Estrategia se constituyó la Plataforma de Defensa dels Assuts, que ha recogido más de 2.000 firmas de particulares y entidades para evitar la eliminación de cinco represas: Els Brulls, Font de la Coveta, La Borrera, Font del Sapo (molí de l'Ombria) y el del Camp de l'Or.

Se trata de ejemplos del patrimonio industrial del siglo XIX, muy ligado al desarrollo papelero de Banyeres, si bien el azud de la Font del Sapo y su molino datan de finales del XVIII, según apuntan desde la entidad. Además, argumentan que están integrados en el entorno y que no generan amenazas a la fauna, sino que colaboran en garantizar la biodiversidad al servir de refugio a la fauna piscícola en épocas de sequía.

También ha existido rechazo a nivel municipal. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Banyeres ha propuesto la declaración de Bien de Interés Cultural para los azudes y sus ingenios hidráulicos asociados. De hecho, el municipio trabaja desde hace años en un proyecto para crear una ruta cultural entre los molinos y los azudes de la zona. De momento, se han realizado labores de mantenimiento en algunas de las construcciones especialmente deterioradas.

La propuesta municipal, en el caso de que sea tenida en cuenta, complicaría la demolición de las estructuras centenarias. A juicio de la Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos, los ingenios hidráulicos deberían de gozar de una figura de protección general por su carácter histórico, cultural y paisajístico.
Las Provincias



Además de estas noticias voy a reproducir las siguientes denuncias que realizaron ACEM e ICOMOS con relación a los efectos negativos de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos (en particular el asunto del Azud de la Marquesa).

27/11/2010

Carta dirigida a la Sra. Ministra de Medio Ambiente, en defensa de los azudes  y sus correspondientes ingenios hidráulicos de parte de la Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos (ACEM).

Señora Ministra:

La Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos (ACEM) que presido, sigue con interés e inquietud las acciones que a partir de la presentación del Plan Nacional para la Regeneración de Ríos (PNRR) se vienen desarrollando por las autoridades de las diferentes Cuencas Hidrográficas, una actividad que comenzó en los ríos salmoneros de la vertiente cantábrica, pero se ha extendido al resto de cauces peninsulares con la colaboración de asociaciones conservacionistas, sociedades deportivas y voluntarios.

Las acciones que más nos inquietan y que han decidido a la Junta Directiva de ACEM a hacerle llegar esta carta, son en concreto la eliminación de los azudes, elementos indispensables en los molinos, batanes, ferrerías, serrerías y otros ingenios que utilizan el agua retenida en los azudes y transportada por los caces hasta los diferentes ingenios, en la mayoría de los casos durante más de cien años y en algunos hasta de más de quinientos.

Los ingenios que constituyen nuestra preocupación por el riesgo que afrontan, tienen una cualidad que deseo poner en evidencia: no consumen el agua con la cual trabajan, no la contaminan; por el contrario la oxigenan al generar fuerza motriz. Son por tanto ecológicos y han servido para la mejora de las condiciones de vida de la población de nuestro país hasta muy recientemente.

Los azudes y los ingenios a los cuales alimentan se encuentran muy ligados a nuestra historia, nuestra cultura y nuestro acervo etnológico. Incluso desde el aspecto medioambiental poseen dos importantes cualidades. Por un lado es indiscutible su  valor paisajístico y estético, tanto que muy a menudo los más paisajes más valorados por los usuarios son los remansos de los azudes, sin contar su empleo como zonas de baño. Por otro lado, es notoria su importancia como única reserva de agua estival en buena parte de los pequeños ríos peninsulares, lo que permite sobrevivir a pequeños cardúmenes de peces y anfibios, que en muchos casos no podrían sobrevivir sin ellos.

No proponemos que se detenga el PNRR y no es nuestra intención poner obstáculos al saneamiento de los cauces, pero pedimos que se recuerde que nuestros ríos y los ingenios que acogen, son un importante legado cultural y patrimonial, testimonio de la relación histórica de nuestros pueblos con los ríos y otros muchos elementos construidos, que permanecen aún en la memoria y es probable que pronto sean candidatos a una declaración de Patrimonio de la Humanidad que se está gestando.

En ocasiones se ha presentando la demolición de pequeños azudes como un éxito a favor del río como si esa pieza histórica fuera la causante de la degradación de sus aguas o sus riberas. Entendemos que la restauración y saneamiento de nuestros ríos es compatible con la conservación del patrimonio edificado a lo largo de los tiempos. Es más: patrimonio natural y patrimonio edificado son dos caras de una misma realidad que es el paisaje, entendido este en los términos planteados en el Convenio Europeo del Paisaje.

Los azudes y sus molinos forman parte del paisaje de ciudades como Zamora, Murcia, Alcalá de Guadaira y muy especialmente Córdoba, cuya imagen no se entendería sin los molinos y azudes que humanizan su cauce, una circunstancia que sabemos conoce a la perfección y por ello sabrá entender nuestra preocupación. 

En nuestra opinión, es imprescindible que para llevar a cabo los proyectos de restauración de ríos sea necesario solicitar también el parecer de historiadores, etnólogos, arquitectos, ingenieros y profesionales de otras disciplinas, así como a las Asociaciones como ACEM, Fundaciones como Juanelo Turriano, TICCIH, Universidades y otras Instituciones y expertos del ámbito cultural para evaluar el interés de los diferentes azudes que merezcan preservarse.

Por todo esto, y con el fin de que conozca nuestra posición al respecto y lograr una restauración respetuosa de nuestros ríos, le solicitamos mantener una entrevista para tratar el asunto que le planteamos y buscar conjuntamente la mejor solución, rogándola encarecidamente que curse una moratoria urgente al derribo de azudes.

San Sebastián, a 27 de noviembre de 2010


13/06/2011

Carta dirigida a la Sra. Ministra de Medio Ambiente de ICOMOS COMITÉ NACIONAL ESPAÑOL (COUNCIL ON MONUMENTS AND SITES CONSEIL INTERNATIONAL DES MONUMENTS ET DES SITES)

Señora Ministra:

Como sin duda sabe, este año ha sido dedicado al Patrimonio del Agua por el ICOMOS, organismo científico asesor de la UNESCO, un bien reconocido y celebrado en todo el mundo como tesoro cultural y natural de la humanidad.

Sin embargo, en nuestro país son numerosas las quejas y denuncias procedentes de personas y entidades que, con motivos bien fundamentados a nuestro parecer, nos exponen la grave destrucción del patrimonio hidráulico español, de carácter histórico, que las distintas Confederaciones Hidrográficas están llevando a cabo en nuestros ríos como consecuencia del Plan Nacional para la Regeneración de Ríos (PNRR).

Según las evidencias que nos han sido acreditadas, tal destrucción está afectando de modo particularmente negativo a los azudes y los ingenios hidráulicos que, a lo largo de la historia, han venido representando la expresión de la sabiduría y la experiencia humana en el aprovechamiento del agua sin merma de la riqueza fluvial y la calidad ambiental.

El mencionado Plan contribuirá sin duda al saneamiento de nuestros ríos, pero también está provocando una alarmante e innecesaria destrucción de elementos positivos, no contaminantes ni consumidores de caudal, sino beneficiosos desde un punto de vista ecológico por la producción de oxígeno generada por su fuerza motriz y su función de reserva estival para la preservación de especies fluviales. Elementos éstos que constituyen, además, una riqueza patrimonial de gran importancia en sentido histórico, cultural y paisajístico.

Creemos sinceramente que el saneamiento de nuestros ríos requiere también respetar y salvar dichos elementos. Sin embargo, mientras escribimos estas líneas, recibimos, consternados, la noticia de que se está procediendo a la destrucción del azud de la Marquesa, en término de Cullera, demarcación correspondiente a la Confederación Hidrográfica del Júcar. Lamentaríamos profundamente que esta acción se culminase bajo su mandato ministerial y apelamos a su buen juicio para que, con base a lo expresado por ésta y otras entidades amantes y defensoras de nuestro patrimonio fluvial en sentido amplio, tenga a bien someter a reconsideración tan grave atentado contra el mismo.


MANIFIESTO DE ACEM CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LOS MONUMENTOS Y LOS SITIOS DEDICADO AL PATRIMONIO CULTURAL DEL AGUA

El legado patrimonial del agua es uno de los tesoros más valiosos de los españoles. La sabiduría indígena, unida a la ingeniería romana, al vasto repertorio andalusí de conocimientos hídricos y a los avances mecánicos de otros países europeos dio lugar en nuestra tierra a una gran diversidad de formas de aprovechamiento hidráulico perfectamente adaptadas a sus nichos ambientales, capaces de integrar en un mismo sistema numerosos y muy diferentes usos del agua, desde el consumo humano y animal al riego de las vegas o huertas, pasando por la molinería (molinos harineros, batanes, papeleros, ferrerías), las manufacturas artesanales o la salud pública (baños, lavaderos, alcantarillado). Un patrimonio europeo que nos une con el mundo islámico y el Nuevo Mundo (cuya colonización permitió) y que posee una incuestionable relevancia mundial.

Los sistemas hidráulicos tradicionales, fundamentados en la conducción por gravedad y la lógica de la continua reutilización de los caudales, replican el ciclo natural del agua, extendiendo los ecosistemas de ribera más allá del ámbito fluvial estricto. El agua que acciona las ruedas hidráulicas es aprovechada sin menoscabo aguas abajo por otros usuarios, y la que se filtra en el terreno desde los cajeros de tierra de las acequias y los campos regados no se pierde: mantiene la biodiversidad, recarga el acuífero y es recogida o aflora en cotas inferiores para ser utilizada de nuevo aguas abajo, en armonía con la naturaleza. Ni siquiera el agua evapotranspirada es agua perdida, porque resulta crítica para el mantenimiento del régimen de precipitaciones, por contribuir a la formación y descarga de las nubes.

Los sistemas hidráulicos tradicionales son también sustento de la identidad de las comunidades a las que sirven y factor de cohesión social. Su adaptación al medio, expresada en lo físico en el tipo de toma, el trazado de los canales, el número y el patrón de implantación de los ingenios hidráulicos, el módulo de las particiones, la extensión y diseño del parcelario regado y el propio emplazamiento de los núcleos poblacionales, se expresa asimismo en el plano

inmaterial en unos usos y costumbres, a menudo plasmados en ordenanzas, que rigen la acción solidaria y mancomunada de los usuarios, estableciendo sus derechos y deberes y garantizando que cada cual pueda satisfacer sus necesidades a cambio de su contribución al mantenimiento de la red común y el respeto de las normas de la comunidad.

Este rico y diverso patrimonio, sin embargo, sufre los efectos de la desprotección jurídica cuando, paradójicamente, comienzan a proliferar los inventarios y catálogos científicos, y el valor universal excepcional de algunos de sus exponentes ha sido expresamente reconocido por la UNESCO, caso del acueducto de Segovia, el Palmeral de Elche y los jardines de la Alhambra de Granada y de Aranjuez, en el orden material, o de los tribunales de regantes del mediterráneo peninsular, representados por el Consejo de Hombres Buenos de la Huerta de Murcia y el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia, en el orden inmaterial.

En efecto, la falta de protección jurídica mediante declaraciones patrimoniales o la inclusión en los catálogos urbanísticos facilita la destrucción de los testimonios más venerables de nuestro patrimonio cultural del agua y con mayor potencial para un uso ambiental, cultural y económico sostenible.

El desmedido afán de crecimiento urbanístico, acompañado del incesante desarrollo de infraestructuras, redundan en el arrasamiento y la fragmentación de las huertas históricas. Al no tutelarse la singular relevancia de la cultura tradicional del agua respecto de los nuevos usos del agua, las políticas hídricas de modernización generalizan la cementación de los cajeros de las acequias históricas y su sustitución por redes de tubos en las vegas, con la consiguiente pérdida ambiental y paisajística, y el endeudamiento y la pérdida de autonomía de las comunidades de regantes tradicionales, que abandonan sus sistemas tradicionales, de eficacia probada por la Historia, en favor de una aventura tecnológica que las debilita. Incluso loables políticas públicas de restauración ambiental se traducen, por mor de una simplificada gestión político-administrativa, en proyectos que identifican equivocadamente a las arquitecturas tradicionales del agua como enemigas, promoviendo su destrucción.

Así, en la actualidad encontramos que la implementación por las Confederaciones Hidrográficas de la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos ideada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino es causa de la demolición y alteración de numerosas presas e infraestructuras hidráulicas varias veces centenarias, en flagrante vulneración del ordenamiento jurídico, merced a una tramitación administrativa deficiente.

En efecto, los proyectos superan el trámite de evaluación de impacto ambiental porque no parten del análisis exhaustivo de la biodiversidad asociada a unas infraestructuras con las que los ecosistemas locales han coexistido durante siglos; porque reducen el valor patrimonial cultural de dichas infraestructuras a lo meramente arqueológico (ignorando sus valores histórico, etnológico, científico, técnico, paisajístico y, en ocasiones, artístico), que justifican simples “medidas correctoras” de seguimiento arqueológico (la autopsia del reo); y

porque, al no reconocer la pluralidad de valores patrimoniales residentes en las arquitecturas intervenidas, desconocen alternativas técnicas viables y exigibles en atención a su monumentalidad e interés ambiental, como las de conservación y restauración. En ocasiones, se llega incluso a licitar y adjudicar proyectos que no han sido sometidos a trámite de evaluación de impacto ambiental; proyectos que programan la completa destrucción de piezas tan singulares como el Azud de la Marquesa, en la localidad valenciana de Cullera.

En toda España, se cuentan por centenares los elementos del patrimonio cultural del agua amenazados por los proyectos que desarrollan la Estrategia; y el número se dispara cuando se consideran las restantes amenazas que gravitan sobre nuestro legado patrimonial del agua.

La Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos hace un llamamiento público en defensa del patrimonio cultural del agua, al cual la comunidad internacional oportunamente dedica este día, y recuerda a todas las administraciones públicas el mandato del artículo 46 de la Constitución, que dice que "Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad".

Entendemos que una manera lógica, necesaria y exigible de hacer efectivo este mandato sería que los poderes públicos que invierten fondos públicos en el estudio, inventario y catalogación del patrimonio cultural del agua desde la óptica científica, como son las propias Confederaciones Hidrográficas, cooperen con las administraciones municipales y las administraciones autonómicas competentes en materia de patrimonio cultural y natural con el objeto de garantizar, a la mayor brevedad posible, su protección jurídica efectiva; y se abstengan de promover proyectos que resulten en su aniquilación o menoscabo; lo que, en el caso de los proyectos de la Estrategia, debería traducirse en el acuerdo inmediato de una moratoria, como esta asociación solicitó por escrito a la Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino el 27 de noviembre de 2010.

Desde aquí quiero dar las gracias a Luis Pablo Martínez que ha sido muy amable en ponerme al día y darme toda la información que aquí os reproduzco.
Webs de interés

http://www.molinosacem.com

http://assuts.banyeres.com


Dia Internacional de los Monumentos y los Sitios dedicado al Patrimonio Cultural del Agua.

http://www.portademariola.com

Conclusiones en pdf